Reos son los garbanzos en mi panza
lanzando alaridos ponzoñosos
propios del rugir de los colosos
exclamando libertad a ultranza.
Por aunarse tienen la esperanza
de salir por la cavidad airosos
calcinado negros bellos frondosos
en sublimado hedor que a ti te alcanza.
Mancillados mis blancos calzoncillos
se han convertido en pieza de museo
porque el estruendo comportaba lastre.
Mejor cenar sopa de menudillos
para entregarse ligero a Morfeo
que al alba despertar tras el desastre.
